El ERP se ha convertido en una herramienta estratégica clave para las empresas, por lo cual ésta debe ser óptima para satisfacer las necesidades requeridas en las diversas áreas como: Inventarios, Proveedores, Tesorería, Contabilidad, Presupuestos, Activos Fijos, Manufactura, Punto de Venta, Pedidos, Ventas y Gerencial. Además debe adaptarse a diferentes plataformas y poder ajustarse a los cambios de la empresa.
Los cambios y transiciones no suelen ser fáciles, decidirse cambiar de ERP puede sonar muy complicado, desequilibrante y retador, pero los cambios en las Tecnologías de la Información, nuevos requerimientos de negocio, así como las nuevas ofertas, están tentando a numerosas empresas a realizar un cambio.